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Los arquitectos debemos abandonar nuestra zona de confort

Publicado por Daniel Ayala Serrano en http://danielayalaserrano.tumblr.com/. Hace algo más de una semana el COAG a través de su Laboratorio de Ideas, una plataforma de trabajo transversal y autónoma, planteó unas jornadas bajo un título que significaba toda una declaración de intenciones: “¿Qué aporta un arquitecto a la sociedad?”.  Una pregunta directa, sin preámbulos ni anestésia que después se desglosaba en otras cuatro que definían cada una de las mesas de debate cargada de participantes interesantes.

Como todo esto ya lo sabréis y el que os escribe ni es un hábil cronista ni un buen escritor tan solo me gustaría resumir mi experiencia de lo que fué un encuentro a mi entender altamente productivo.  No quiero dejar pasar la oportunidad de recomendaros, las crónicas que tanto Santiago de Molina como N+1 o Arquitextónica han hecho de estos encuentros y que podéis encontrar en el propio Laboratorio de Ideas.

Pasada ya una semana, cuando la vuelta a la rutina y la bajada de adrenalina que supone encontrarse con gente tan interesante hacen que sólo permanezcan las ideas importantes y olvidemos lo superfluo, comparto con vosotros aquellas con las que partí hacia las jornadas y también las que traje de vuelta.

“El arquitecto es imprescindible incluso para trabajos que aún no existen”

Con esta frase que pronunció Evelio Sánchez durante el desarrollo de las jornadas y que tan acertadamente recoge Santiago de Molina en su post sobre las mismas se puede resumir mi posición de partida en estos encuentros.

Esta posición pretendía ser una respuesta constructiva a la doble pregunta que se me planteaba: por un lado la pregunta general de las jornadas ¿qué aporta un arquitecto a la sociedad?.  Y por otro la específica de mi mesa: ¿cómo contribuye a la mejora de las ciudades?.

Bajo el título ¿que hace un arquitecto como tú con un smartphone como este? quise llamar la atención sobre 3 puntos que me parecian interesantes para responder a ambas preguntas:

Está todo por hacer

Estamos en un momento de cambio social y tecnológico donde disponemos de nuevos instrumentos, nuevos escenarios donde podemos reformular nuestros “modos y formas de hacer y de ejercer” la profesión.  El desarrollo de internet, la capacidad para gestionar, recoger y visualizar datos y la explosición de apps y redes sociales suponen un nuevo ecosistema de herramientas que el arquitecto debe incorporar como instrumentos de trabajo.

Nuevos roles para el arquitecto

El segundo mensaje pretendía cambiar, apoyado en la presentación, la lectura negativa latente en el título de las jornadas.  La visión de un cambio tecnologíco y de la figura del arquitecto como mediador y catalizador de iniciativas ciudadanas que buscan mejorar su entorno inmediato sin necesidad de intervenciones por parte de las administraciones habría un campo disciplinar que me hace pensar que la figura del arquitecto ni mucho menos está en crisis.

Recuperar las vanguardias

En el tercer punto quise abordar la necesidad de volver a recuperar el discurso de vanguardia en la gestación de la ciudad del futuro.  En relación a este punto ponía el ejemplo del creciente interés que están levantando las Smart Cities en nuestro país, y la nula presencia de arquitectos en los eventos más importantes que se realizan entorno a este fenómeno.   No podemos ni debemos de obviar nuestra responsabilidad a la hora de aportar nuestro conocimiento para construir este u otros conceptos como puedan ser Sentient City, Tactical Urbanism, etc.

En la mejor compañia

Llegado el momento de las conclusiones sobre las jornadas, debo de decir (y de agradecer a la organización) que tuve la gran suerte de participar en la mejor mesa de todas las que conformaron las jornadas.  Acompañando a arquitect@s que combinaban una amplisima experiencia profesional junto a juventud y profundas convicciones pude extraer algunas de mis conclusiones en base a sus aportaciones en la mesa y en el debate posterior.

Una de estas conclusiones es la importancia de recuperar y poner en valor sectores de la profesión que hemos abandonado, obviado, he incluso maltratado en ocasiones.  Conclusión que por otra parte fue generalizada, bajo mi punto de vista, para todos los asistentes.  Durante muchos años y debido a la demanda del sector nos hemos dedicado desde todos los estamentos que componen la disciplina (escuelas, colegios, administración y profesionales) al monocultivo de un único perfil profesional abandonando un amplio campo de posibilidades de desarrollo y de espacios en los ámbitos de decisión.

Nada mejor para ejemplificar la importancia de este aspecto que la intervención de Idoia Camiruaga en la que nos contaba la labor a veces casi pedagógica que hacía dentro del extinto Ministerio de Vivienda para explicar la disciplina de la arquitectura entre sus compañeros.  Exposición de Idoia muy recomendable, llena de óptimismo y en la que enumeró un sin fin de posibilidades para el futuro del arquitecto.

De igual manera Marta Labastida nos aportaba también sus experiencias como urbanista y docente de las que pude extraer de nuevo la importancia de esa labor pedagógica, de influencia dentro de los ámbitos de decisión y formación en esta ocasión bajo las premisas de no importar modelos éxito de otras ciudades para implantarlos descontextualizados en ciudades del norte de Portugal.

Joana Covelo nos contaba en cambio como consiguió convencer a su tribunal fin de carrera para modificar el programa funcional de su proyecto fin de carrera y adaptarlo a una solución más adecuada al lugar y a las necesidades y demandas de los vecinos en un ejercicio de urbanismo bottom-up.  Procesos de participación y de inmersión de la arquitectura en la sociedad que también abordo Agata R. Dzianach y que tras concluir las jornadas y asistir a los debates posteriores me llevaron a la siguiente conclusión.  La mesa se completó con las valiosas intervenciones de Iago Penedo (video de la mesa)  y también de Sonia Freire, que nos dejo una intervención por vídeoconferencia enviada desde Londres y que me vino al pelo para hablar de tecnología, comunicación, participación y ciudad.

Necesitamos un lenguaje común. Espacios de encuentro de la arquitectura con la sociedad.

De las experiencias que trasmitieron mis compañer@s de mesa se puede encontrar un esfuerzo común, inadvertido, pero tan importante como es comunicar y transmitir la labor de la arquitectura y el arquitecto.  A veces para convencer a través de los argumentos como en el caso Joana o Marta.  Otras para hacer una labor de inseminación como sucedia con Idoia.

Bajo mi punto de vista creo que necesitamos un lenguaje (entiendanmé lenguaje no en sentido arquitectónico) común que permita entendernos a todos: profesionales, administraciones, ciudadanos, etc.  Necesitamos construir espacios de encuentro con un nivel de discurso adecuado en cada momento y lugar, que nos permitan llamar a cualquiera de nosotros (profesionales o ciudadanos de a pie) las cosas por su nombre pudiendo abrir el discuso a la aportación de todos sin excepción.  A la vista de lo acolorado de algunos debates, o de lo pintoresco que nos resulta cuando una persona que se autocalifica “ciudadana de a pie” participa espontaneamente en el debate sobre la profesión, creo que esta afirmación es más que pertinente.

La labor de la comunicacion con la sociedad fue dentro de las jornadas y de manera acertada motivo de otra mesa de debate.

Como bien apunta J.M. Echarte en sus conclusiones “nada tan peligroso como delegar nuestra responsabilidad de comunicación, de poner en valor nuestro trabajo en agentes provistos de otros intereses oscuros y espurios.

Desde mi posición creo que la mayoría todavía confundimos comunicación con publicidad, difusión con marketing, etc.  En un momento de la conversación viramos de un “la arquitectura habla por sí misma”, a poner sobre la mesa el caso de A-cero pasando por cuestionar, con poco atino, el valor de los medios digitales como vehiculo legitimo para la comunicación de la arquitectura; en lo que vino a ser un deja vú que viene a confirmar que no solo el hombre sino que también el arquitecto es otro animal que tropieza dos veces en la misma piedra.

La función de la docencia de arquitectura y de los colegios profesionales

Dos aspectos más que se trataron y que fueron a mi entender importantes dentro de las jornadas.  Debemos repensar tanto la cantidad como el modelo de escuelas de arquitectura que tenemos actualmente, asi como el modelo de profesional que estamos formando.  Las escuelas muy concentradas algunas de ellas en el modelo de profesional-estrella deben adaptar su docencia para dar respuesta a los nuevos desafios de la profesión reconociendo y formando otros perfiles profesionales hasta ahora marginales.

Por otro lado los colegios profesionales, como garantes de nuestra reputación como colectivo, deben tener una mayor presencia en la transmisión de una profesión que además algunos entienden o entendemos como un oficio al servicio de la sociedad.  Su labor sin embargo no debe quedarse solo en el plano cultural a través de la difusión y reconocimiento de la arquitectura, sino que se les exige mayor firmeza en la defensa de la profesión de prácticas y afirmaciones nada éticas y que nos condenan como colectivo.

En relación a todo esto, me dejo anotado como ejercicio personal darme respuesta a la siguiente pregunta: ¿existen escuelas de negocios u organizaciones para el desarrollo empresarial del arquitecto al estilo del IE o EOI?  ¿estamos promoviendo la formación en el emprendimiento, desarrollo de patentes, etc ligados a nuestras posibilidades como disciplina?…

Los arquitectos debemos abandonar nuestra zona de confort

Por último una conclusión final que me sirve para resumir este largo post y que también creo que pueden explicar algunos de los debates más intensos y en ocasiones también estériles que se vivieron (que como en botíca de todo hay).  Creo que la coyuntura actual, con los cambios transcendentes que se estan produciendo en la sociedad y los no menos importantes que vive nuestra displina, los arquitectos debemos abandonar nuestra zona de confort/seguridad que nos ha dado estos más de 10 años crecimiento del sector.  Es a partir de abandonar esta zona de seguridad en donde recuperaremos espacios perdidos por la profesión, donde tendremos voz en los ámbitos de influencia, donde seremos capaces encontrarnos con la sociedad a través de darles cabida a través de nuevas formas de “hacer la ciudad”, donde conseguiremos incorporar a nuestra ejercicio profesional los intrumentos tecnológicos a nuestro alcance y sobre todo donde jóvenes y veteranos arquitectos encontremos el espacio de encuentro para construir el futuro de nuestra profesión.

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Acerca de ideascoag

Laboratorio de Ideas impulsado por el COAG Vigo con el fin del plantear debates sobre la actual situación de los arquitectos y la arquitectura, fomentando la participación abierta y el debate público.

Comentarios

2 comentarios en “Los arquitectos debemos abandonar nuestra zona de confort

  1. PLANIFICAR

    Después de la demolición viene la construcción, hay que crear nuevos proyectos. El miedo y la pereza son el mejor camino para no conseguir nada. Solo con valor y con voluntad se logran los retos y se vencen las situaciones difíciles.
    Lo primero es dejar de sub-estimarnos, nuestro principal valor es la capacidad para planificar y ordenar, tanto espacios como cualquier otra cosa. Creo que tenemos posibilidades en la política, la empresa, los servicios, la economía, el arte,…etc.
    Lo segundo es protestar por la proliferación de normativas que hacen que cada vez más parezcamos abogados en vez de arquitectos.
    El peor enemigo de la creación es “la norma”.
    Lo tercero es abrir nuestros horizontes y olvidarnos del “encargo”, del cliente que tiene que entrar por la puerta. El trabajo tenemos que creárnoslo.

    Ideas se me ocurren muchas, por ejemplo:

    – Crear empresas de producción.
    Paneles , mobiliario, sistema constructivos, módulos prefabricados, firmas de diseño, complementos, etc.
    De esta manera creamos productos y abrimos el mercado.
    – Implicarnos en la política. Podemos intervenir en muchos sectores de la sociedad. Hacen falta planificadores para todo. Desde la ordenación y equipamiento del territorio hasta la creación de nuevas tipologías edificatorias (vivienda-taller, comunas, sociedades… ) o la promoción de actividades y servicios de todo tipo.
    – Conectarnos más con el mundo de la cultura, cine, teatro, escultura, pintura, música, danza, escultura, literatura, fotografía, etc. Tenemos capacidad potencial para hacer de todo.

    Tomás López Lamas
    Arquitecto polifacético

    Publicado por Tomás López Lamas | 2012/07/03, 16:10

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