@ideascoag
debates

Reflexión de arquitextónica

Publicado originalmente por Miguel Villegas en arquitextonica.net

La labor de documentación que los colaboradores del Laboratorio han estado y están realizando es extensísima y muy organizada, así que no voy a caer en hacer una crónica que uséis para esquivar el ver los videos de las mesas de debate. Merece la pena que las veáis todas. Sin excepción.

Lo que si me voy a detener es en sacar ciertas conclusiones (personales pero si no transferibles si comunicables) de lo que pasó y se dijo en dos días de intenso trabajo. Si no cito nombres no es solo porque la intensidad me nuble la memoria, si no porque creo que ha sido un trabajo en equipo, y aquí me contradigo en mi aversión por los colectivos profesionales. El laboratorio, la presencia y acción de todos dio mucho resultado. Os cuento:

Estamos haciendo acto de contricción.

Tal cual. Asumimos que, como profesión, hemos metido la pata y bien hasta el fondo. Hemos estado trabajando, como mulas algunos y otros como bulldozers, pero trabajando. Porque había trabajo. El que ante una oportunidad de desarrollar un proyecto de digamos … viviendas (y completad aquí con cualquier número que se os ocurra) hubiera dicho que no hace 5 años que tire la primera piedra.

¿Ninguno? Bien, sigamos.

El acto de contricción lo estamos haciendo sobre todo los justos.

Los pecadores no estaban en el laboratorio de ideas. Los que tiran honorarios por los suelos. Los que han rellenado el hueco anterior con un número mayor o igual a 200, los que todavía, por acumulación de excedentes, siguen respirando. Esos no se arrepienten de nada y solo están esperando que todo vuelva a ser como antes.

La sociedad no se entera de lo que hacemos, y es culpa nuestra.

Hemos estado mucho tiempo ocupados trabajando y como, por suerte, había mucho, nos hemos olvidado de que servimos a las personas, no al mercado ni a la disciplina, y que a estas personas es a las que tenemos la obligación de rendir cuentas, y sobre todo, de hacerlo de forma clara y comprensible.

Una compañera del laboratorio, y me permitís que obvie su nombre por respeto, me decía, con los ojos enrojecidos, que su madre había fallecido sin que ella hubiera sido capaz de hacerle comprender su trabajo. La tristeza de su voz todavía me sobrecoge.

La arquitectura es una profesión de futuro.

Trabajamos con lo que puede ser, en futuro, en algo que todavía no existe. Es innegable que el futuro lo construimos nosotros y tenemos que estar ahí. Si además añadimos todo lo que tiene que venir, entenderemos que podemos trabajar de tantas cosas como queramos, que estamos capacitados para mucho, incluso para lo que todavía no está inventado.

La arquitectura, como profesión y/o formación, es elástica.

La profesión se estira, abarcando infinidad de ramas, nichos, especialidades, versatilidades… La arquitectura es una de las actividades profesionales más complejas. Si la ejercemos de forma holística bien, si la ejercemos fragmentándola y apropiándonos de una especialidad concreta, igual de bien o incluso mejor.

La ciudad es de las personas y si estamos para servirlos, la ciudad es nuestra responsabilidad.

La producción y reflexión sobre la ciudad y el territorio se ha abandonado en manos de otras disciplinas. El trabajo sobre estos organismos vivos tecnificados tan tremendamente complejos nos necesita, si no las personas se verán aplastadas por otros intereses. Volvamos a la producción de ciudad y territorio.

Debemos construir una red de personas.

Tenemos la oportunidad y los medios de construir una red de personas, una Red que nos de seguridad, que nos siga permitiendo ser nosotros pero sentir el respaldo de la profesión, de los compañeros. Una Red que nos permita actuar de forma más fuerte y amplia, aumentando el impacto de nuestro trabajo. Una Red que gracias a la tecnología, pero desde las personas, sirva de tejido humano.

Un subidón profesional.

Poder participar en el Laboratorio de Ideas del COAG ha supuesto una inyección de positivismo profesional que espero podáis absorber viendo todo el trabajo que se generó. El consenso fue muy alto. Incluso en las voces discrepantes encontrábamos, en el debate, que había acuerdo en fondo e ideas, y que quizás solo había diferencias, matices, en las formas.

Lo que me quedó claro, es que podemos y debemos salir de esta, con generosidad, con convicción, con miras de y al futuro. Con arquitectura y sobre todo, con personas.

Una de las auxiliares del vuelo que nos llevó a Vigo, después de toda la retahila de seguridad y promoción publicitaria, acabó con una frase que para mi sintetiza perfectamente la actitud necesaria en este momento.

Y ahora, ¡a volar!

This entry was written by Miguel Villegas, posted on June 27, 2012 at 12:13 pm, filed under Arquitectura, asi trabajamos, Ciudad, Crítica, el colegio, Emprendedores Creativos, eventos, la profesión, nos gusta lo que hacen, Ser Red
Anuncios

Acerca de ideascoag

Laboratorio de Ideas impulsado por el COAG Vigo con el fin del plantear debates sobre la actual situación de los arquitectos y la arquitectura, fomentando la participación abierta y el debate público.

Comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: Los arquitectos debemos abandonar nuestra zona de confort « laboratorio de ideas - 2012/07/03

Sigue el debate

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s